"El renacer del Colibrí!!"

"Bruma y poesía"

¿De dónde viene la luz que guía al colibrí?, no sigue ciego al capricho del viento. Tiene las alas cansadas de cargar consigo mismo. Los ojos no se cansan de ver más allá del horizonte, pero al corazón le duelen las visiones; y las alas se cansan de andar.

¿Quién traza el horizonte, para que el colibrí vuele más allá?, no emprende a los cardinales, según brújulas del hombre. No encuentra guía en el silencio del cielo, porque que la imagen de hoy, fue una estrella del ayer. Y ésta llega con mil años luz de retraso.

¿Quién responde las preguntas del colibrí?, el aire acarrea el sonido de la voz, mis ojos interpretan los símbolos silenciosos del papel. Sin embargo, las respuestas no las trae el viento, ni nacen puras del autor que sentencia su pensamiento en el tejido.

"Las respuestas tienen un tiempo, el corazón demanda más respuestas de las que el tiempo puede ofrecer."

Mi gota de luz surge en el llamado de su aliento, y sus pies dejaron huellas donde incrusto los míos. Las encrucijadas no se presentan en el andar y el colibrí cambió sus pies por alas, porque la inspiración no nace en el hombre, sino, en el espíritu que dejó sus frutos en mi espalda. Gracias al altísimo.

Emiliano Chinelli.

"¡¡Cautivarte a tí, cautivar al mar!!"

"En la neblina"

Enamorada: No se pierde un sonido en el silencio, no se marchita una flor con en el viento. Se estaciona la niebla en un lugar, y allí te quedas, protegida del amante. Es difícil ver bien en la espesura, diferenciarte mujer y no confundirte con simples figuras!.
Para que teje la araña, sino para atrapar. Así escribe el autor, que sin manchar la tela con mentiras, enamora primero el alma de su presa.

Tal vez es porque busco impresionarte, que abuzo del contenido en cada frase. Pero ciegamente pensé que era necesario darle colores al lienzo. Es que no siempre se lucen los cuadros por sus colores, mas la sonrisa que reluce el interior de este marco no cautiva a los artistas... Cautiva en el reposo al mar, del cual emerges.

Lánguida la sombra en la tarde, que como tu pelo, rodeará mi cuerpo en el abrazo. Pero nuestros abrazos no serían mas que abrazos ajenos, porque desconozco el "por qué?" de nuestro abrazo.

Es de sabios la amistad con el tiempo, pero el tiempo castiga a los apasionados, ya que no se puede ser amante y sabio. O tal vez si se pueda, pero creo que no va en los hombres entenderlo. Por eso la sabiduría es tarea de algunos, y amar es tarea de todos.

"Tu rostro distante, se diferenció en la niebla. bastó acercarme para encontrar otra figura".

Emiliano Chinelli