"Stephanie..."

"Ella"

Ojos negros que cautivan miradas alargando pasos en el camino del caminante. Tez delicada que disimula mujer en rostro cual muñeca de porcelana. Suerte purpura de labios granada dulce así como miel destilada. Coro agradable de prosas en sonido que perpetúan única, voz tan tierna.

Ella que lejos de estar cerca comparte a la misma hora el mismo pasillo con cien personas, entre ese centenar yo camino mas lento, porque una vez al día se cruzan nuestras miradas: y no vale el apuro, no vale el bullicio, solo ella y el silencio de un adiós que espera impaciente el mañana.

Emiliano Chinelli

"Una pieza, vital"


"El compás de la vida"

Encienden el cólera de los que gritan una idea inmadura. Como compases de piano, impulso tras impulso, profundos. Un pentagrama completado con una sola figura, con un solo sonido. Suficiente para representar los momentos tristes y los llenos de amor, durante toda una vida.

Entre linea y linea, un secreto. ¿Cómo entender más allá del significado?, si no existen palabras capaces de representarlo. Silencio, esencial para abrazar las palabras del alma, aún éste no es capaz de decirlo todo.

Notas, tonos, figuras. La obra maestra del artista esta sonando, pero los oyentes solo perciben la melodía, porque el corazón del músico acompaña sordamente con sus latidos. Nadie puede escuchar los suyos, sin que sea necesario acercar la mano al pecho. Ellos no se oyen, ellos se sienten.

¿Sí no puedo escucharte, cómo seguirte?. Es una cuestión, que nadie sabe exactamente como entenderlo. Algunos creen conocer la manera, incluso piensan que lo hacen en cada decisión. Mientras otros sienten que no es necesario.

"No somos dueños siquiera de nuestros latidos. Se aceleran, 'enlentecen', aceleran, 'enlentecen', según amerite la situación, ¡pero no los controlamos!. Involuntariamente cuando se cruzan nuestras miradas, ¡aceleran!. Un instante, solo uno de ojos ajenos, para que relenticen su ritmo, lentamente, hasta deternlo".

Emiliano Chinelli

"Las cuatro estaciónes del colibrí"


"Ojos azules"

Como pasa el tiempo así los sentimientos, solo que algunos se anidan lo suficiente y llenan un espacio. Cuando respiramos, el silencio complementa ese pasar, esas pausas que nos recuerdan lo viejos que somos aunque seamos demasiado jóvenes.

¿Qué dices de mis frases?, te las regalo, porque te quiero, y porque mas mías son del tiempo. Nacieron en medio de pensamientos turbulentos y sentimientos turbios, soy más hombre que poeta y más parecido a ti de lo que crees, en lo bueno y en lo no tanto. Soy mitad lo que escribo y mitad lo que vivo. En parte, soy las palabras que me dejas...

¿Por qué sigues escribiéndome?, ¿a caso no te da pudor describirte tan profundamente?. No, tampoco me da temor, porque estas tu del otro lado: criticándome, acompañándome. Porque mides tus palabras, porque sangras cada renglón, porque mientes oración por medio, porque sonríes con tus verdades y haces profundos los sentimientos para acariciar a quienes llegan.

Pero no quiero que mis palabras pasen, aunque vallan camino a eso. Las dejé de hablar y las comencé a escribir, ¡pero no valen!, no son sino frases pomposas. Creanme, no los quiero defraudar, pero soy aire y no muy diferente al que respiran.

Es momento de levantar el ánimo, ¿verdad?. Nunca somos tan malos como pensamos. Gracias por acompañarme a lo largo de este año, hace un par de días "Sus ojos azules" apagó su primer velita, y aunque suene a "frase hecha": no hubiera sido posible sin su permanente incentivo. Me hubiese gustado regalarles, a pesar de que él que cumple años es el blog, un escrito cargado de sensaciones lindas. Pero no pude, porque los estimo demasiado como para no hacerles saber que no estoy en mi mejor momento. En realidad, ¿vieron cuando todo les sale bien, y sin embargo están apagados?, así me siento yo.

Hacía tiempo que no me dirigía a ustedes con frases comunes, sin metáforas, se siente bien, por eso voy a permitirme algunos renglones más para que conozcan a un Emiliano menos metafórico.

Uno vive dentro del blog y es así como lo conocen, el otro estudia ingeniería y jamás pensarías que escribe cosas profundas, a no ser que lo conocieses muy de cerca, tanto como para respirar su mismo aire, boca con boca. Un mismo aliento, eso es lo que espero de nosotros.

Como el colibrí que respira a través de la flor mientras la lastima. Yo soy el colibrí, la flor es "el arte" y no puedo dejar de lastimarla. ¡En ese sentido soy cruel, porque a pesar de todo, no me da vergüenza escribir!.

Me divertí mucho escribiendo para ustedes y para mí. sepan que abrí mis arterias principales y traje de a gotitas cada sentimiento que fue solicitado en este blog, más allá de que pasen o no las palabras. Gracias de nuevo a ustedes y gracias a Dios.

"La piel no es sino la cubierta de un alma fatigada, y los sueños motores que emprenden sonrisas. Nuestros pies no son el medio, ni siquiera nuestras huellas el camino, y no está en nuestras manos moldear al tiempo, sino que éste nos desparrama por la vida. Y así como bólidos cruzamos el cielo dejando una estela de norte a sur, porque los extremos se hicieron para unirse y también nuestras reflexiones".
SusOjosAzules.blogspot.com

Emiliano Chinelli